Las 6 Características de los edificios inteligentes

El término Smart está cada día más presente entre nosotros: smartwatch, smart TV, Smartphone… empleándose para definir productos inteligentes que son fruto de la evolución de las nuevas tecnologías aplicadas a la vida cotidiana. Y si lo utilizamos en productos, ¿Cómo no se iba a aplicar a edificios que sean tecnológicamente avanzados?

Edificios Inteligentes o Smart Buildings

Los Smart Buildings, también conocidos como edificios inteligentes, ponen una vez más al servicio de las personas la tecnología para crear entornos más confortables, seguros y productivos. Este concepto puede adaptarse tanto a construcciones residenciales, como comerciales e industriales.

Gracias a la capacidad adquirida por los dispositivos con IoT de recolectar, procesar y analizar datos procedentes de diferentes elementos y áreas, es posible obtener el control automatizado del funcionamiento en tiempo real de un edificio. Además, se consigue aumentar la eficiencia energética, la usabilidad, la seguridad y la accesibilidad de estos espacios arquitectónicos.

Objetivos de los Smart Buildings

Podría considerarse que un edificio inteligente es sinónimo de sostenibilidad. Éste forma parte, y a su vez complementa, el concepto Smart City. Ambos buscan alcanzar un control centralizado que reduzca el impacto medioambiental y mejore la calidad de vida de los ciudadanos.

Actualmente, son muchas las empresas y organismos públicos que buscan optimizar sus recursos para obtener un mayor rendimiento, además de contribuir y divulgar el desarrollo sostenible.

Gracias a los nuevos sistemas de control y técnicas de automatización es posible desarrollar edificios capaces de: reducir el consumo energético, mejorar las condiciones del entorno y seguridad de los habitantes o usuarios que frecuentan sus instalaciones y reducir el impacto medio ambiental a través de un uso responsable de los recursos.

Características de los Smart Buildings

Sensores de medición. Los edificios inteligentes se tienen como base, el uso de sensores, captadores y detectores que transmiten la señal a un sistema de gestión central, donde se emplearán para su visualización, análisis y mejora de rendimiento en tiempo real e histórico. Estos sensores monitorizan aspectos como aforo, consumo energético, suministros, temperatura, etc.

Mantenimiento predictivo. Todos los datos adquiridos de los sensores de monitorización son interpretados por un software capaz de realizar predicciones de optimización de los recursos. Un edificio tradicional puede tener fallas, prácticamente invisibles, las cuales pueden pasar desapercibidas, pero gracias a sistemas de control avanzados, es posible conocer incidencias con inmediatez y evitar problemas futuros.

Eco eficiencia. Los Smart Buildings son edificios diseñados y construidos empleando materiales y sistemas optimizados para alcanzar la máxima eficiencia y disminuir el impacto medioambiental.

Mediante los sistemas HVAC (heating, ventilation and air conditioning), es decir, los sistemas de calefacción, ventilación y aire acondicionado, es posible gestionar la tasa de humedad, la purificación del aire y la temperatura de los edificios para crear las condiciones idóneas de habitabilidad, donde los usuarios verán favorecido su bienestar, rendimiento laboral y salud.

Alta seguridad. Mediante la fusión de la Inteligencia Artificial (IA), Machine Learning y el Internet de las cosas (IoT) se han desarrollado programas de autogestión capaces de controlar dispositivos y sistemas de seguridad avanzados.

Veamos unos ejemplos:

Los accesos al edificio están monitorizados en todo momento, con un reporte en tiempo real e histórico, conectados al sistema central. De esta forma se obtiene información y análisis para la prevención y reducción de vulnerabilidades.

Cuando salta una señal de incendio, ésta es analizada junto al número de veces que se han generado falsas alarmas y revisada visualmente a través del sistema de video vigilancia.

Acceso remoto. Si hay algo imprescindible en un edificio inteligente, es la interconexión. El sistema que utiliza un edificio inteligente funciona a través de redes internas, pero también la conexión a internet posibilita el acceso a los datos desde cualquier lugar en cualquier momento. En este sentido, se puede realizar la gestión y control de manera remota empleando un usuario y acceso seguro a la plataforma de gestión simplemente disponiendo de conexión a internet.

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Smart Buildings y casas domóticas: Edificios inteligentes fundacionendesa.org

La construcción verde crea estructuras y utiliza procesos que son medioambientalmente responsables y eficientes en el uso de recursos a través del ciclo de vida de las edificaciones. El ahorro en los costes de mantenimiento y gestión del inmueble debe justificar el coste de la inversión inicial.

Las posibles características que hacen que un edificio sea inteligente y además respetuoso con el medio ambiente son la instalación de:

Sistemas de recogidas de aguas pluviales para uso sanitario.

Programas de recuperación de residuos y depuración de vertidos.

Sistemas para el ahorro de recursos.

Empleo de materiales saludables para el medioambiente.

Instalación de jardines tanto en las fachadas como en los terrados.

La inmótica y la domótica

El control y gestión de las instalaciones y sistemas del edificio inteligente se llevan a cabo a través de la inmótica o automatización de edificios.

La inmótica ofrece la posibilidad de monitorización del funcionamiento general del edificio. Del mismo modo, permite un mayor control de accesos y el seguimiento continuo de quien haya ingresado al edificio, con el objetivo de reducir el consumo de energía, aumentar el confort y la seguridad de los mismos.

La centralización de los datos del edificio o complejo posibilita supervisar y controlar confortablemente los estados de funcionamiento o alarmas de los sistemas que componen la instalación, así como los principales parámetros de medida.

La inmótica integra la domótica interna dentro de una estructura en red.

¿Qué es la domótica?

Se entiende por domótica interna al conjunto de sistemas capaces de automatizar una vivienda, aportando servicios de gestión energética, seguridad, bienestar y comunicación, cableadas o inalámbricas. Para ello se aplican distintos sistemas informáticos y de comunicación.

Su objetivo es mejorar la calidad de vida de los usuarios, como ya lo hicieron los mandos a distancia o las puertas automáticas.

Para que una casa sea consideraba domótica debe integrar distintos elementos:

Los sensores son los dispositivos que transmiten información a un ordenador central encargado de tomar las decisiones. Los sensores pueden ser de presión, ópticos o acústicos.

Los actuadores son los dispositivos capaces de accionar sistemas electromagnéticos. Pueden ser simples interruptores que accionan motores eléctricos, relés para activar o controladores más complejos.

Los sistemas de control son los encargados de decidir en todo momento. Normalmente se trata de un ordenador que se ha programado con las respuestas que queremos que tenga delante de cada situación.

¿Qué permite una casa domótica?

Con los avances tecnológicos conseguidos en los últimos años, las posibilidades de automatización y control de los procesos ha crecido.

Una casa inteligente permite una serie de ventajas tanto por la seguridad como por el confort que proporcionan, entre ellas:

Elegir, a través de un solo interruptor, la iluminación más indicada para cada habitación. Se puede escoger la fuente deseada, su intensidad o duración.

Ajustar de forma individual la temperatura de cada espacio.

Programar los aparatos para que funcionen a las horas en las que la electricidad es más barata.

Recoger toldos o cerrar puertas y ventanas en función de las condiciones climatológicas.

Cortar automáticamente el suministro de agua o gas cuando se detecte un escape.

Avisar de forma automática a todos los teléfonos programados si se produce alguna incidencia.

A través de una llamada telefónica podremos poner en marcha los electrodomésticos, la calefacción o ajustar la iluminación del hogar.

Avisar de forma automática al número de teléfono programado cuando el sistema de vigilancia detecte un movimiento no habitual en la cámara de grabación del sistema.

¡Aprende jugando! Tienes a tu disposición este juego interactivo sobre los sistemas de iluminación.

¿Qué es un edificio inteligente?

Los edificios inteligentes, o Smart Buildings, son aquellos que disponen de sistemas e instalaciones que permiten su gestión y control de manera automatizada. El objetivo es aumentar la eficiencia energética y garantizar la sostenibilidad, la seguridad, la usabilidad y la accesibilidad para cualquier persona.

Entre los sistemas e instalaciones que se pueden automatizar encontramos: la climatización, la iluminación y la electricidad, los sistemas de seguridad, las telecomunicaciones y métodos multimedia, y los controles de acceso. Para lograrlo, los edificios inteligentes utilizan diversidad de tecnologías, entre las que destacan el Internet de las Cosas (IoT) y el análisis predictivo. Gracias a ellas es posible disponer de un sistema de control integrado y prevenir con anticipación cualquier problema, por pequeño que sea, que permita una rápida actuación.

A pesar de que se suelen relacionar los edificios inteligentes con edificios de oficinas, la tendencia nos lleva a que, en un futuro cercano, todas las construcciones (incluyendo viviendas) tendrán incorporados estos automatismos.

¿Qué características definen a los edificios inteligentes?

El concepto de edificio inteligente puede parecer tan difuso como el concepto de SmartCity. Aunque dependerá de muchos factores, desde el uso al que está destinado el edificio hasta las necesidades concretas de sus habitantes o usuarios, sí es posible identificar las características de los Smart Buildings:

Eficiencia energética. Un edificio inteligente dispondrá de sistemas de ahorro energético y de agua, monitorizando además su uso y el gasto diario para adaptarse a las necesidades de las personas. Control centralizado e integrado en el edificio. A pesar de que cada planta podría tener su propio sistema de control, todo debe estar interconectado para garantizar la optimización global del edificio. Son edificios seguros. Desde los controles de acceso hasta los sistemas de extinción de incendios, o los sistemas de ventilación automatizados, este tipo de edificios cuenta con los últimos avances en materia de seguridad. Son soluciones escalables o, lo que es lo mismo, son edificios flexibles capaces de incorporar las nuevas tecnologías a medida que surgen. Ergonomía para sus inquilinos. Ya sea en edificios de oficinas o en bloques de viviendas, los Smart Buildings disponen de soluciones orientadas a mejorar la usabilidad y el confort de las personas. Desde los sistemas de iluminación inteligentes, pasando por puertas inteligentes o accesos para discapacitados, todo está pensado en torno al concepto de ergonomía.

Tecnologías imprescindibles en los edificios inteligentes

En un edificio inteligente tienen cabida multitud de tecnologías capaces de mejorar el rendimiento, garantizar la sostenibilidad y mejorar la vida de las personas. Repasamos las principales tecnologías:

Internet de las Cosas : en un solo edificio se juntan miles de dispositivos y sensores con la capacidad de conectarse a través de internet, de manera que todos esos datos puedan ser utilizados con algún fin.

: en un solo edificio se juntan miles de dispositivos y sensores con la capacidad de conectarse a través de internet, de manera que todos esos datos puedan ser utilizados con algún fin. Análisis predictivo : estas técnicas de análisis sobre los datos recogidos por los dispositivos IoT ofrecen la posibilidad de predecir, entre otras cosas, los usos más probables de los diferentes sistemas, y cómo evolucionarán a lo largo del tiempo. Esto es muy importante de cara a la toma de decisiones o para determinar el funcionamiento de otros sistemas inteligentes.

: estas técnicas de análisis sobre los datos recogidos por los dispositivos IoT ofrecen la posibilidad de predecir, entre otras cosas, los usos más probables de los diferentes sistemas, y cómo evolucionarán a lo largo del tiempo. Esto es muy importante de cara a la toma de decisiones o para determinar el funcionamiento de otros sistemas inteligentes. Arquitectura de estándar abierto : este punto no se refiere a la arquitectura física del edificio, sino a la arquitectura de los sistemas informáticos. Todos los dispositivos y sensores hablan el mismo lenguaje, pudiéndose comunicar de forma efectiva.

: este punto no se refiere a la arquitectura física del edificio, sino a la arquitectura de los sistemas informáticos. Todos los dispositivos y sensores hablan el mismo lenguaje, pudiéndose comunicar de forma efectiva. Iluminación inteligente : mencionamos iluminación, pero también se puede aplicar a otros sistemas como ventilación o climatización. Se trata de sistemas que reaccionan a los cambios en la luz ambiente (o a la temperatura, humedad o calidad del aire) de manera automatizada adaptando su intensidad. También pueden ser controlados a través de apps para ambientar una sala de reuniones o conseguir un ambiente propicio para mejorar la productividad.

: mencionamos iluminación, pero también se puede aplicar a otros sistemas como ventilación o climatización. Se trata de sistemas que reaccionan a los cambios en la luz ambiente (o a la temperatura, humedad o calidad del aire) de manera automatizada adaptando su intensidad. También pueden ser controlados a través de apps para ambientar una sala de reuniones o conseguir un ambiente propicio para mejorar la productividad. Sistemas inteligentes de gestión : son los llamados Intelligent Building Management Systems (iBMS) , encargados de hacer que el sistema funcione. Son el corazón del edificio inteligente, capaces de gestionar todos los sistemas, de procesar todos los datos y de tomar decisiones con fundamento para lograr la optimización a todos los niveles en el edificio inteligente.

: son los llamados , encargados de hacer que el sistema funcione. Son el corazón del edificio inteligente, capaces de gestionar todos los sistemas, de procesar todos los datos y de tomar decisiones con fundamento para lograr la optimización a todos los niveles en el edificio inteligente. Next Generation Power, o sistemas de electrificación inteligentes: las conexiones eléctricas se realizan a través de cables de red, de manera que es posible monitorizar el consumo energético a la vez que se produce. De esta forma, procesar estos datos es muy sencillo, y optimizar el consumo más aún.

Un edificio inteligente minimiza su huella de carbono

Una de las consecuencias más positivas de la existencia de los edificios inteligentes es que reducen la huella de carbono típica de los edificios de oficinas (en los de viviendas la figura sería diferente debido a la diferencia en los consumos energéticos típicos en cada uno). Con todos sus sistemas orientados en el consumo energético óptimo a nivel de cada dispositivo individual, es de suponer que serán edificios extremadamente limpios y respetuosos con el medio ambiente.

Para ilustrar la reducción de emisiones que supone implantar la tecnología inteligente en los edificios de oficinas hablamos de la Torre Majunga, en París. En este edificio de oficinas están presentes los últimos avances en control y gestión del consumo, y se consiguen reducciones drásticas frente a otros edificios similares, sin tecnología de ningún típico. Con un consumo de 80 kWh/m2 al año, este edificio de oficinas consume entre un 20% y un 25% de la energía de otros complejos de oficinas.

La inversión en tecnologías de Smart Building es muy necesaria. Los edificios inteligentes son las células de una Smart City más compleja y con mayores exigencias medioambientales, por lo que cada uno de ellos juega un papel fundamental para lograr ese ideal de ciudad sostenible, eficiente y escalable que pueda dar cobijo a una población creciente y cada vez más concienciada con el medio ambiente.

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