El 'milagro español' de la red de fibra

Las redes de telecomunicaciones avanzadas son el requisito básico para que la sociedad aproveche al máximo las ventajas de la digitalización. Y, sorprendentemente, España ha hecho los deberes poniendo una base firme sobre la que construir.

En la transformación digital de las sociedades modernas hay muchos requisitos que son indispensables para alcanzar el éxito, como la educación digital de los ciudadanos, la formación continua en habilidades digitales una vez que se entra en el mundo laboral y el fortalecimiento de un tejido emprendedor (universidad-empresas-capital riesgo), para que la sociedad sea generadora y no sólo usuaria de la disrupción tecnológica. Pero sin duda, el requisito más importante, porque es absolutamente básico, son las redes de telecomunicaciones avanzadas.

El éxito del despliegue de fibra en España se ha convertido en caso de estudio para los gobiernos europeos

Disponer de redes de última generación y con un despliegue capilar que llegue a casi toda la población sin dejar bolsas de "pobreza digital" es la base sobre la que se puede construir todo el tejido de sistemas, dispositivos, aplicaciones y soluciones que hagan posible el aprovechamiento de las ventajas de la economía digital.

Y sorprendentemente -porque España no tenía las mejores condiciones objetivas para que sucediera- nuestro país se ha convertido en el mercado con mejores redes de telecomunicaciones fijas del mundo a excepción de Corea del Sur y Japón.

En España se han desplegado en los últimos cinco años, entre 2012 y 2016, nada menos que 29,5 millones de accesos de fibra óptica hasta el hogar, lo que se denomina FTTH, de forma que nuestro país suma más accesos de fibra óptica que los cuatro mayores países y economías de Europa juntas: Alemania, Reino Unido, Francia e Italia.

Llegar hasta el final

Y además, es previsible que esas redes de fibra, que en el caso de Telefónica ya llegan al 65% de la población, sigan creciendo hasta llegar a cubrir la totalidad del país, es decir el máximo teórico hasta el que es posible llegar, dejando fuera solo a las poblaciones muy pequeñas, alrededor de 2020 o 2022. Al mismo tiempo, la cobertura de redes móviles de 4G, está llegando ya al 96,5% en el caso de Vodafone (96% en el de Movistar y 91% en el de Orange), una cobertura entre.

Eso significa que en buena parte de España, incluidas poblaciones de pequeño tamaño, las empresas o los individuos tendrán acceso a las mejores tecnologías de contabilidad, de atención al cliente o de renovación de aplicaciones en la nube, al mismo nivel que las firmas que se concentran en los distritos financieros de Madrid o Barcelona.

Las redes avanzadas de fibra serán básicas para el 5G y, por tanto, para el Internet de las Cosas y el coche robot

Pero lo más llamativo es que eso ha sido posible justo cuando la economía española atravesaba la mayor crisis económica de su historia reciente con un nivel de desocupación del 25% y una caída del Producto Interior Bruto (PIB) del 10% entre 2007 y 2013. Una crisis que llevó al mercado de telecomunicaciones a desplomarse en ingresos, con una caída del 25% por la debilidad de la demanda residencial y empresarial y la guerra de precios desatada entre los operadores. Además, esos despliegues se han producido enteramente por las operadoras privadas de telecomunicaciones y casi sin ayudas publicas estatales.

Al mismo tiempo, el mercado español se ha convertido en la vanguardia del mercado europeo y mundial en la venta de paquetes integrados que combinan fijo, banda ancha fija, móvil y televisión. De hecho, el 70% de las nuevas altas que se producen en el mercado español corresponden ya a paquetes integrados. Y España se ha convertido en lugar de peregrinación de los responsables públicos y de los directivos de empresas de telecomunicaciones de toda Europa para conocer, de primera mano, la razón para esta transformación.

¿Como ha sido posible esa evolución en unos momentos tan difíciles? Algunos de los elementos que la han hecho posible estaban presentes desde hace décadas y otros han sido fruto de la regulación o de las fuerzas del mercado, pero todos se han combinado en el sitio y en el momento correctos para dar lugar a este círculo virtuoso.

En primer lugar, la existencia de Telefónica como gran multinacional ha sido muy importante, porque le ha proporcionado tamaño para esa inversión. Y su situación competitiva en España en 2012, inmersa en una guerra en el ADSL, en la que perdía clientes continuamente, llevó al grupo a idear otra estrategia para poder mantener la diferenciación y, al mismo tiempo, no verse forzada a una guerra de precios.

Eso empujó a Telefónica a un despliegue acelerado de fibra para diferenciarse por la velocidad y por la televisión.

La regulación ayudó

Pero como los rivales no tenían un acceso regulado viable a esa nueva red, se vieron obligados a desplegar redes propias de fibra, una tarea que sí fue mucho más fácil que en otros países, por la propia estructura de la red histórica de Telefónica, con conductos y canalizaciones, y por la regulación española que ofrecía un acceso fluido a los rivales a esos conductos, lo que abarató y aceleró mucho el despliegue.

La Transformación digital en Europa

La Transformación Digital juega un papel principal en Europa, con la llegada de la nueva Comisión en 2019, se convirtió en uno de los pilares fundamentales para la adaptación e Europa a la era digital. De acuerdo con esto, Europa ha estado actualizando el marco regulatorio para poder hacer frente a las amenazas a la vez que aprovecha las oportunidades que lleva la incorporación de tecnologías a la economía. Con la aparición de los nuevos habilitadores digitales ha sido necesario adaptar el término, para lo que la OECD nos da la siguiente definición: “Digitisation is the conversion of analogue data and processes into a machine-readable format. Digitalisation is the use of digital technologies and data as well as interconnection that results in new or changes to existing activities. Digital transformation refers to the economic and societal effects of digitisation and digitalization”[1].

Para medir la transformación digital la OECD ha identificado ocho KPIs: acceso, uso, innovación, trabajos, sociedad, confianza y apertura de mercado [1].

Acceso a infraestructuras, servicios y datos

El acceso a la infraestructura y a los servicios es clave para la transformación digital, ya que una red de comunicaciones fiable, eficiente y accesible es la base para un Internet abierto y distribuido que permita el flujo de datos a escala global. Por ello, para la creación de la variable se han tenido en cuenta tanto la penetración como el acceso a la banda ancha.

Uso eficiente de las tecnologías digitales y los datos

Mientras que muchas organizaciones hacen uso de herramientas digitales, muy pocos las explotan en su máximo potencial. No solo las empresas necesitan incrementar su uso de tecnologías, se ha identificado una creciente brecha entre los ciudadanos que utilizan los servicios básicos de internet y aquellos que contribuyen a la creación de contenido digital. También el sector público se puede beneficiar de estas tecnologías, sustituyendo el término e-goverment por el de digital goverment; en el que las tecnologías digitales no solo se utilizan para digitalizar procesos sino también para reorganizarlos de tal manera que sean digitales desde su inicio.

Innovación digital

La innovación digital es uno de los factores fundamentales dentro de la transformación digital y a la vez de la creación de ecosistema digital. Las variables utilizadas para medir la innovación son las patentes ICT, la inversión en I+D y el número de startups.

Trabajo

La transformación digital está siendo una revolución dentro del mercado laboral, acelerando los ciclos de aparición y desaparición de empleos; especialmente con la llegada de la automatización y la industria 4.0. Uno de los principales retos será la adquisición de habilidades digitales por parte de profesionales que se adecuen a los nuevos requisitos derivados de la implementación de las nuevas tecnologías.

Sociedad

La transformación digital tiene también un fuerte impacto en las personas, acercando el mundo de los datos a través de Internet, aumentando los círculos sociales, etc. Uno de los objetivos de la Unión Europea es que esta transformación se produzca de manera igualitaria, no solo en género sino también en edad.

Confianza

Otro de los pilares de la Unión Europea es la privacidad y la protección de los derechos de los ciudadanos, como se puede ver en las nuevas propuestas legislativas que están en desarrollo. La confianza en las tecnologías digitales es necesaria para que los individuos se beneficien de todas las ventajas que ofrece la transformación digital.

Apertura de mercado

Las tecnologías digitales están cambiando el entorno en el que las empresas compiten y se relacionan. La apertura de los mercados permite crear un ecosistema de innovación digital en el que se asegura el level playing field y la competitividad. Cada uno de estos KPIs se divide en variables[2]:

Tabla 1: Distribución de variables en KPIs del modelo de Transformación Digital de la OCDE

1. El indicador sintético de transformación digital La OECD no ha desarrollado un indicador compuesto, por lo que ha sido necesario crear uno a partir de las variables suministradas. Hemos seguido el procedimiento descrito enel Handbook on Constructing Composite Indicators [2]. Datos no disponibles Para completar los datos no disponibles, se ha realizado un análisis de variables proxy para evaluar que variables están más relacionadas con las manejadas en el indicador. Una vez obtenidas, se ha hecho un análisis de clústeres utilizando las variables proxy para dividir los países en subgrupos. Ya divididos se ha calculado la media de cada subgrupo. En el caso de que no se dispusiese de ningún valor para ese subgrupo se ha optado por utilizar la media de la OCDE. Normalización Para la agregación de las variables ha sido necesaria una previa normalización. Para ello se ha empleado una normalización por máximos y mínimos, dónde el valor normalizado es: , dónde x es el valor inicial, max es el máximo de la serie y min el mínimo. Agregación Hay tres maneras estandarizadas para la decisión de los pesos de cada variable para su agregación, la realización de una media aritmética, dónde se asignan los mismos pesos para cada variable; consulta a un grupo de expertos que por su conocimiento del sector deciden qué variables son más relevantes; y la agregación mediante algoritmos de maximización. Para la agregación de variables en subdimensiones y de estas en el indicador global se ha empleado el método del Benefit-of-the-doubt. Se trata de una aplicación de Data Envelopment Analysis (DEA) para la creación de indicadores compuestos. De esta forma el valor del indicador será: Dónde I qc es el indicador q-ésimo normalizado (q=1,…,Q) para el país c (c=1,…,M) y dónde w qc es el peso correspondiente. En [3] se puede encontrar la primera implementación de este método, donde se propone el cálculo de la frontera maximizando la fórmula anterior: Condicionado a: Finalmente, para que no hubiese problemas de subindicadores que no se tuviesen en cuenta porque se asignasen pesos de valor 0, se ha puesto un mínimo de 0.1 a todos los pesos. Podemos analizar la relación entre los KPIs usando el coeficiente de correlación de Spearman [4]: Tabla 2: Correlación de Spearman para los 8 KPIs de Transformación Digital Lo primero que observamos es la alta relación entre Acceso, Uso, Trabajo y Sociedad; mientras que Innovación, Confianza y Apertura de Mercado muestran relaciones mucho más bajas con las variables. Con ello, podemos agrupar los cuatro primeros en un subindicador que denominaremos Digitalización y que después agregaremos con los tres restantes. A continuación representamos el indicador de transformación digital desarrollado. Figura 1: Índice compuesto de Transformación Digital; OCDE; 2021 Mediante técnicas de clúster podemos distinguir cuatro grupos de países, los pioneros compuestos por países europeos, Estados Unidos y Australia, se trata de países con un nivel de transformación digital alto y por lo tanto con capacidad para crear ecosistema digital; los seguidores con índices altos, pero que todavía necesitan mayor consolidación e inversión en tecnologías digitales, en este grupo encontramos a la madia Europea, Korea[3] y Japón; los Medianos que no contribuyen a la creación de ecosistema sino que simplemente hacen uso del mismo, en este grupo encontramos únicamente países europeos; y los emergentes que no hacen uso del ecosistema. Si nos centramos en Europa, podemos observar cómo mientras que algunos de los estados miembros pertenecen al primer grupo, y tienen los índices más altos, como Luxemburgo o Finlandia, la media europea queda muy retrasada debido a la alta cantidad de países europeos que pertenecen a los últimos grupos. Ello posiciona a la Unión en una situación de desventaja competitiva frente a sus principales competidores tecnológicos, Estados Unidos y Korea. 2. La Digitalización La digitalización se refiere al despliegue y adopción de nuevas tecnologías. Dentro del marco que ha definido la OCDE hemos agregado Acceso, Uso, Trabajo y Sociedad para crear un indicador que refleje este proceso. Figura 2: Índice compuesto de Digitalización; OCDE; 2021 En este caso podemos observar como España queda por encima de la media Europea gracias a su continua inversión en infraestructuras durante los últimos años. Además, vemos como los países europeos quedan divididos entre los 4 grupos, la mayoría de los países nórdicos continúan en las primeras posiciones, con una gran mejora por parte de Alemania y España. Si tomamos los KPIs correspondientes podemos observar como la principal fortaleza Alemana es el trabajo, en particular nuevos graduados STEM mientras que España se basa en la Sociedad, especialmente en las mujeres con habilidades de programación; dentro del acceso, España pese a tener una de las infraestructuras más desarrolladas de Europa, las suscripciones a banda ancha tanto fija como movil quedan por debajo de la media. Si nos fijamos en la media Europea vemos como se mantiene aproximadamente constante, con ligeras subidas en acceso y trabajo. Figura 3: Índice de digitalización y sus componentes; OCDE; 2021 2.1. El DESI El DESI (Digital Economy and Society Index), desarrollado por la Comisión Europea de manera anual mide la digitalización desde cinco áreas clave: Conectividad, Capital Humano, Uso de Internet, Integración de la Tecnología y Servicios Públicos Digitales. En el informe publicado por la Comisión DESI 2020[4] se pueden encontrar las características de cada una de las subdimensiones [5]; como conclusiones clave tenemos: Conectividad: se centra tanto en la oferta como la demanda de banda ancha fija y móvil. Como conclusiones clave se puede destacar que hay cobertura de banda ancha del 100% de los hogares europeos (teniendo en cuenta todas las tecnologías), con predominancia de la fija; y en banda ancha móvil su creciente importancia, aunque sigue siendo vista como un complemento para la fija. En particular el indicador de preparación 5G indica la cantidad de espectro asignado para 5G en cada estado miembro. La comisión reconoce la importancia de invertir en infraestructuras para poder seguir desarrollando el plan 5G, así como de continuar con el programa de wifi europeo: WIFI4EU. Capital humano: Aunque el 85% de la población europea utiliza Internet de manera regular, solo el 58% tiene habilidades básicas digitales[5]. Tomando la media europea como referencia se puede ver como este porcentaje apenas ha cambiado en los 5 años que se ha desarrollado el indicador. Dentro de las habilidades digitales de los usuarios están las habilidades software, que pese a ser una de las más importantes en el mundo laboral, es uno de los mayores déficits de la media europea. Para cambiar esta tendencia cada vez más empresas están dando a sus empleados entrenamiento para la adquisición de habilidades ICT. Uso de Internet: Esta dimensión no solo evalúa la cantidad de individuos que se conectan a Internet, sino que también las actividades que realizan. Ha tenido un crecimiento estable en el periodo 2015-2020, con fuertes mejoras por parte de España e Irlanda. Respecto al comercio electrónico, ha experimentado un crecimiento continuo hasta alcanzar su máximo en 2019, dónde el 71% de los usuarios de internet compraban productos o servicios online; siendo influido especialmente por la edad, el poder adquisitivo y el nivel de educación. Integración tecnológica: En general las grandes plataformas tienden a digitalizarse más que las SMEs, en análisis de datos de clientes, comercio electrónico y cloud computing. En relación con el comercio electrónico, la llegada de la pandemia ha producido un boost en tanto grandes como pequeñas empresas. Pese a tener bajos costes transfronterizos, los usuarios prefieren comprar productos en su país de origen, siendo el porcentaje de ventas transfronterizas mucho menor que en el propio país (35% frente al 87%) Servicios públicos digitales: Dentro de la dimensión de los datos abiertos, cabe destacar las dos políticas que se están llevado a cabo. Los países con un bajo índice prefieren actualizar sus portales para que los datos sean más fácilmente accesibles; mientras que los de alto nivel prefieren mejorar la calidad de sus datos. A continuación podemos ver el valor del índice de digitalización para todas las economías europeas. Figura 4: Digital Economy and Society Index; 2020 Según la medida de digitalización del DESI, España mejora significativamente, superando a sus competidores europeos: Alemania, Francia e Italia. En este caso, podemos observar la dominancia española en Conectividad y más marcado en Servicios Públicos Digitales, en los que únicamente es superada por Estonia. Para poder pasar a formar parte de los mejores, España necesita invertir en mejorar las habilidades digitales de los ciudadanos al igual que en la digitalización de sus PYMES. No obstante, tras la crisis del COVID, ambas áreas han mejorado debido a la necesidad de la sociedad por mantenerse conectada mediante teletrabajo o tele-enseñanza. En relación con la media europea podemos observar que a pesar de los intentos de la Comisión por mantener el mercado único siguen existiendo diferencias muy grandes entre los estados miembros. Los países nórdicos lideran todas las categorías mientras que el sur y este de Europa queda retrasado. Figura 5: DESI y sus componentes; 2020 Finalmente podemos comparar el índice de digitalización de la OCDE con el DESI. En primer lugar, notamos una relación muy alta entre ambas variables, resultado esperable ya que ambas miden la digitalización compartiendo algunas de las variables, en particular acceso y uso. No obstante podemos ver como el DESI favorece especialmente aquellos países con mejores infraestructuras (Conectividad) y Servicios Públicos Digitales, lo que supone una mejora de España frente a una bajada de Alemania. Entre otros países que beneficia el DESI encontramos a Irlanda, con el índice de Integración de Tecnología más alto de Europa ; y a Lituania, que al igual que España se ve beneficiado por los Servicios Públicos Digitales. Figura 6: Índice de digitalización vs DESI; Unión Europea; 2021 3. La Innovación Si realizamos el mismo análisis, aunque ahora solo incorporando las variables correspondientes al eje de innovación habríamos obtenido el siguiente resultado, mediante un denominado “Índice de Innovación en el Sector TIC”. Figura 7: Índice compuesto de Innovación; OCDE; 2021 Podemos observar como mientras que algunos países europeos como Suecia o Luxemburgo son líderes mundiales en innovación, la media Europea queda rezagada a finales del segundo grupo, con muchos de sus países presentes en el tercero y cuarto. Una de las razones que encontramos para esta bajada es que mientras que los competidores europeos (USA o Korea) son un único país homogéneo, la Unión está compuesta por 27 estados, cada uno de ello buscando mejorar su competitividad e innovación de manera independiente, por lo que pese a los esfuerzos de la Comisión para destinar recursos a los países menos avanzados bajo el lema “Nadie se queda atrás”, continuará habiendo grandes diferencias inter-europeas. 3.1. Europa en la OCDE Europa necesita aumentar su innovación si quiere acercase a los líderes mundiales. Vemos como las inversiones en I+D por parte de las empresas, las patentes ICT y las start-ups son una clara debilidad, lo que significa que Europa necesita no solo mayores inversiones en los nuevos habilitadores digitales sino que también necesita fomentar un ecosistema de innovación que promueva la creación de start y scale-ups con la capacidad de convertirse en unicornios o grandes plataformas. La Unión trata de fomentar las nuevas empresas tecnológicas disminuyendo significativamente la carga regulatoria de las mismas, imponiendo mayores condiciones y requisitos a las grandes plataformas que ofrecen sus servicios en Europa. Figura 8: Descomposición en variables del índice de Innovación; Núcleos de Innovación; 2021 Como ya hemos adelantado anteriormente, también encontramos grandes diferencias dentro de la propia Unión, Encontramos los países nórdicos, Suecia o Países Bajos, con muy altos índices en la mayoría de las categorías, mientras que otros como Grecia o Latvia se mantienen en las posiciones más bajas, disminuyendo significativamente la media europea. Uno de los motivos es por la debilidad estructural generada tras el proceso de expansión e integración de la Unión, en la que tras la incorporación de países como Grecia o Eslovenia se reduce significativamente la media. Figura 9: Descomposición en variables del índice de Innovación; Unión Europea; 2021 Podemos comparar la Innovación frente a la digitalización de los países medida como hemos indicado anteriormente con acceso, uso, trabajo y sociedad. La mayoría de países europeos tienen unos grados de digitalización muy elevados, mientras que también representan el grupo más retrasado en innovación. Claro caso de España, que pese a tener un mayor índice de digitalización que la media europea, queda por detrás en innovación. Figura 10: Digitalización vs Innovación; OCDE; 2021 3.1.La financiación europea para la I+i[6] Dentro de los planes de inversión de la Unión Europea para el periodo 2021-2027, encontramos dos instrumentos: El Multiannual Financial Framework (MFF) con un presupuesto de €1074.300 millones (2021-2027) y el Next Generation EU con un presupuesto de €750.000 millones (2021-2024) Además, en la siguiente figura podemos observar la distribución de fondos destinados al mercado único (36.36% del presupuesto total) [6] Figura 11: Distribución de los fondos europeos, 2021-2027 3.2.1. El Programa Horizonte Europa El Horizonte Europa [7] es un programa de financiación impulsado por la Comisión Europea con el objetivo de recaudar fondos para promover la investigación y la innovación a la vez que hace frente a los desafíos globales (Objetivos de Desarrollo Sostenible o El Pacto Verde Europeo). El programa se estructura en 3 pilares [8]: Ciencia Abierta: persigue promover la creación y difusión de nuevos conocimientos de alta calidad, capacidades tecnológicas y soluciones a los desafíos mundiales. Comprende el consejo europeo de investigación, cuyo objetivo es promover los proyectos de investigación, y las infraestructuras de innovación. Desafíos Mundiales y Competitividad Industrial Europea: busca intensificar la repercusión de la investigación y la innovación en la elaboración y aplicación de las políticas de la Unión así como el apoyo de estas, a la vez que favorece la adopción de soluciones innovadoras en la industria y la sociedad para hacer frente a los desafíos mundiales. Se divide en 6 clústeres entre los que encontramos “Digital, Industria y Espacio”. Europa Innovadora: fomenta todas las formas de innovación y refuerza la implantación de soluciones innovadoras en el mercado. Incluye el consejo europeo de innovación, cuyo objetivo es convertir a Europa en un mercado creador de innovación; los ecosistemas europeos de innovación y el instituto europeo de innovación y tecnología que integra educación, investigación e innovación. Finalmente, con el objetivo de optimizar el rendimiento del Programa para lograr una mayor repercusión en la Unión, se reforzará el Espacio Europeo de Investigación mediante la reforma y mejora del sistema europeo de la I+i y compartición de la excelencia. 3.2.2. Connecting Europe Facility El Connecting Europe Facility (CEF) [9] se trata de un programa de financiación para promover el crecimiento, el trabajo y la competitividad a través de inversiones en infraestructuras. El objetivo es crear una serie de redes sostenibles, eficientes y de alto rendimiento, interconectadas y transeuropeas en las áreas de transporte, energía y servicios digitales. De estas tres áreas nos centraremos en el Connecting Europe Facility Digital (CEF2). El programa CEF2 busca aumentar las inversiones en infraestructuras digitales destinadas a dar conectividad a los usuarios en el periodo 2021-2027. Algunos de los proyectos son [10]: Despliegue de redes de alta capacidad, incluyendo sistemas 5G, capaces de proporcionar conectividad Gigabit en las zonas con actores socioeconómicos (Escuelas. Universidades, Hospitales, Administraciones Públicas y Núcleos de Transporte).

Cobertura 5G ininterrumpida para las principales vías de transporte.

Dotación de conectividad inalámbrica de alta calidad gratuita en las zonas comunitarias.

Despliegue y mejora de las redes tanto inter-europeas como con países terceros. En España, se ha publicado el informe “España Digital 2025” [11] en el que se definen los objetivos digitales orientados a impulsar un crecimiento sostenible e inclusivo: 1. Garantizar una conectividad digital adecuada para el 100% de la población, promoviendo la desaparición de la brecha digital entre zonas rurales y urbanas (meta 2025: 100% de la población con cobertura 100 Mbps). 2. Continuar liderando en Europa el despliegue de la tecnología 5G, incentivando su contribución al aumento de la productividad económica, al progreso social y a la vertebración territorial (meta 2025: 100% del espectro radioeléctrico preparado para 5G). 6. Acelerar la digitalización de las empresas, con especial atención a las micro PYMEs y las start-ups (meta 2025: 25% de contribución del comercio electrónico al volumen de negocio PYME). 8. Mejorar el atractivo de España como plataforma europea de negocio, trabajo, e inversión en el ámbito audiovisual (meta 2025: 30% de aumento de la producción audiovisual en España). 9. Favorecer el tránsito hacia una economía del dato, garantizando la seguridad y privacidad y aprovechando las oportunidades que ofrece la Inteligencia Artificial (meta 2025: 25% de empresas que usan IA y Big Data). 3.1.El Índice Europeo de Innovación Anualmente Europa publica en índice europeo de innovación (EIS) [12] para evaluar los sistemas innovadores tanto dentro de Europa como comprada con los grandes núcleos de innovación. Vemos en la siguiente figura el índice de innovación europeo EIS desarrollado por la Comisión y que incluye la innovación en todos los sectores de actividad frente al índice de innovación TIC basado en las variables de la OCDE. Distinguimos cuatro grupos, por una parte, los líderes innovadores, que no solo tienen altos índices de innovación TIC sino que también desarrollan el resto de sectores; los innovadores TIC, como Hungría o Polonia, que basan su innovación en las nuevas tecnologías, particularmente en las start ups; los innovadores industriales, entre los que destacamos Alemania, con fuertes inversiones en industria 4.0 para la automatización de la industria automovilística; y finalmente los emergentes entre los que se encuentra España. Figura 12: Índice de innovación digital vs Índice de Innovación general; Europa; 2021 Comparando Europa con los innovadores mundiales podemos observar como pese a superar a otros innovadores como China o Brazil, todavía tiene que mejorar para acercarse a los líderes como Korea. No obstante, hay que tener en cuenta que el EIS mide la innovación en todos los sectores, por lo que algunos países como China, con una fuerte especialización en el sector TIC quedan muy relegados. Figura 13: European Innovation Scoreboard; Núcleos de Innovación; 2021 Fuente: European Innovation Scoreboard 2021, Main Report 3.1.Las patentes 4IR como medida de un futuro innovador Según Schwab en su informe sobre la cuarta revolución industrial [13], mientras que las primeras revoluciones industriales se centraron en sustituir al hombre por vapor, electricidad o tecnologías digitales, la cuarta revolución industrial, en adelante 4IR, va un paso más. Basándose en la tercera revolución (digital), consiste en la fusión de las tecnologías ICT, borrando los límites entre las esferas físicas, digitales y biológicas, y dando un paso esencial hacia una economía de los datos. Su principal diferencia con las anteriores es la velocidad de implantación; basándonos en el número mundial de patentes en tecnologías 4IR podemos ver como al contrario de sus predecesoras, la 4IR sigue una distribución de crecimiento exponencial mientras las anteriores se caracterizaban por una distribución lineal. Figura 14: Crecimiento de patentes en tecnologías 4IR frente a todas las áreas tecnológicas Fuente: European Pattent Office: Pattents and the Fourth Industrial Revolution Además, tiene un fuerte impacto en todas las industrias en todos los países, provocando fuertes cambios en sistemas enteros de producción, gestión o gobierno. No obstante, también conlleva fuertes riesgos tanto sociales como económicos. La introducción de sistemas autónomos no solo cambia completamente el mercado laboral, sino que también introduce incertidumbres éticas en particular con las responsabilidades derivadas de las acciones de algoritmos de Inteligencia Artificial. Las empresas cada vez se ven más presionadas para cambiar sus modelos de negocio para adaptarse al nuevo entrono digital; los gobiernos y autoridades públicas se encuentran con cambios tecnológicos cada vez más rápidos lo que dificulta enormemente la adaptación de los marcos regulatorios existentes; los ciudadanos cada vez sufren mayores riesgos derivados de la ciberseguridad y protección de sus datos personales. Todos estos cambios tienen una importancia crucial en las economías de los países, decidiendo quienes serán los próximos lideres digitales. Es primordial que los países inviertan en las tecnologías disruptivas, ya que serán estos los que decidan cómo será la economía de los datos en la próxima década. Para más información consultar: La importancia de las Patentes en la Cuarta Revolución Industrial; Cátedra Telefónica UPM Economía Digital. 4. La Confianza La confianza representa la privacidad y protección de los datos. En este caso, la Unión Europea se impone sobre sus rivales Estados Unidos, que queda relegado al tercer grupo, y Korea, que queda en el último. Figura 15: Índice de confianza; OCDE, 2021 El primer resultado que obtenemos es la dominancia europea en materia de confianza. Los dos primeros clústeres que hemos realizado están compuestos casi en su totalidad (con la excepción de Australia) por países europeos, a la vez que observamos una mejora en la media europea que no solo asciende al segundo clúster sino que sobrepasa a sus competidores Estados Unidos, Japón y Korea. Un segundo resultado menos favorable es la caída española, situándose en antepenúltimo lugar en el índice. Si tomamos las variables que componen el índice, podemos comprobar como España queda siempre por debajo de la media europea. Figura 16: Índice de digitalización vs Índice de Confianza; OCDE; 2021 Europa está muy concienciada con la privacidad de sus ciudadanos y asegurarse que la actividad online de los ciudadanos sea segura dentro de la Unión [14]. A lo largo de los últimos meses, y en particular debido al confinamiento la mayoría de nuestras actividades cotidianas han sido relegadas al ámbito digital y por tanto se ha convertido en una prioridad europea definir nuevas leyes y normas que mejores los servicios de confianza. 4.1.Ciberseguridad La estrategia europea de ciberseguridad fue presentada en diciembre de 2020 como uno de los componentes principales de la política de la Comisión: “Construyendo el futuro digital de Europa”. La estrategia reforzará la resiliencia europea contra ciber amenazas y garantizará la fiabilidad de los servicios digitales. Para ello, la Comisión ha presentado dos propuestas de directiva: La directiva de medidas para un nivel común de ciberseguridad en la Unión (NIS2) y la directiva de resiliencia de entidades críticas. Para más información consultar: Nueva estrategia de ciberseguridad europea; Cátedra Telefónica UPM Economía Digital. 4.2. Identidad Digital Europea (eID) La Comisión publicó una serie de metas relativas a la identificación electrónica en el compás digital europeo, como la completa accesibilidad de servicios públicos digitales, o que el 80% de la población debería tener un medio de identificación electrónica [15]. El reglamento eIDAS compone la base de una identificación electrónica, autentificación y certificación web transfronteriza dentro de la Unión. No obstante, no hay ningún requerimiento a los estados miembros de desarrollar un sistema de identificación electrónica interoperable con el resto. En mayo de 2021 la Comisión presentó la propuesta de reglamento para establecer un marco para la identidad digital europea [16] con el objetivo de extender los beneficios del eIDAS al sector privado. La nueva identidad digital europea podrá ser usada por cualquier ciudadano europeo, residente o empresa dentro de la Unión a través de carteras digitales. Le dará acceso a servicios digitales tanto públicos como privados, permitiendo al usuario controlar los datos que quiere compartir [17]. Por otra parte, de acuerdo con el reglamento eIDAS, los Estados Miembros tienen la obligación de publicar listas de confianza con los proveedores de confianza y los servicios que ofrecen [18]. 4. Apertura de Mercado Para conseguir una transformación digital verde y de acuerdo con los valores europeos, Europa necesita ser líder en tecnologías digitales y reintegrar sus cadenas de suministros dentro de la Unión. Respecto a la apertura de mercado encontramos comportamientos muy diferentes debido a la naturaleza de los países, aquellos con mercados muy abiertos a la exportación frente a los más cerrados; y debido a la naturaleza muy diferente de los indicadores que componen el indicador, encontramos aquellos basados en los flujos de mercado y aquellos basados en las restricciones regulatorias. Figura 17: Índice de Apertura de Mercado; OCDE, 2021 En primer lugar observamos la gran diferencia entre los dos países líderes, Luxemburgo e Irlanda frente al resto de países de la OCDE, la principal razón es que ambos son las sedes de las multinacionales en Europa y por lo tanto son líderes en comercio electrónico transfronterizo y mínimas restricciones comerciales. También podemos observar una gran mejoría de la media europea, que se sitúa en el top 10, con la mayoría de sus países conformando los dos primeros clústeres, ya que en gracias al mercado único europeo, apenas hay restricciones regulatorias a los flujos de bienes y servicios dentro de la Unión Figura 18: Índice de digitalización vs Índice de Apretura de Mercado; OCDE; 2021 Bibliografía [1] OECD, «Going Digital Integrated Policy Framework,» OECD Publishing, Paris, 2020. [2] OECD, Handbook on Constructing Composite Indicators. METHODOLOGY AND USER GUIDE, 2008. [3] L. Cherchye, W. Moesen, N. Rogge y T. Van Puyenbroeck, «An Introduction to ‘benefit of the Doubt’ Composite Indicators,» Social Indicators Research 82(1), pp. 111-45, 2007. [4] Y. Dodge, The Concise Encyclopedia of Statistics, Springer, 2008. [5] Comisión Europea, «Digital Economy and Society Index (DESI) 2020. Thematic chapters,» Bruselas, 2020. [6] Comisión Europea, «MULTIANNUAL FINANCIAL FRAMEWORK 2021-2027,» 2020. [7] Comisión Europea, «Horizon Europe,» 19 Julio 2021. [En línea]. Available: [8] Comisión Europea, Propuesta de REGLAMENTO DEL PARLAMENTO EUROPEO Y DEL CONSEJO por el que se crea el Programa Marco de Investigación e Innovación «Horizonte Europa» y se establecen sus normas de participación y difusión, Bruselas, 2018. [9] Innovation and Networks Executive Agency; European Commission, «Connecting Europe Facility,» 31 Marzo 2021. [En línea]. Available: [Último acceso: 21 Julio 2021]. [10] Comisión Europea, «Connecting Europe Facility (CEF2) Digital,» 12 Marzo 2021. [En línea]. Available: [Último acceso: 22 Julio 2021]. [11] Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital, «España Digital 2025,» Madrid, 2020. [12] Comisión Europea, «European Innovation Scoreboard 2021,» Bruselas, 2021. [13] K. Schwab, «The Fourth Industrial Revolution: what it means, how to respond,» World Economic Forum, 2016. [14] Comisión Europea, «Trust Services,» 11 Marzo 2021. [En línea]. Available: [Último acceso: 26 Julio 2021]. [15] Comisión Europea, «Electronic Identification,» 4 Junio 2021. [En línea]. Available: [Último acceso: 9 Septiembre 2021]. [16] Comisión Europea, Proposal for a REGULATION OF THE EUROPEAN PARLIAMENT AND OF THE COUNCIL amending Regulation (EU) No 910/2014 as regards establishing a framework for a European Digital Identity, Bruselas, 2021. [17] Comisión Europea, «Identidad digital para todos los europeos,» 3 Junio 2021. [En línea]. Available: [Último acceso: 9 Septiembre 2021]. [18] Comisión Europea, «EU Trusted Lists,» 3 Junio 2021. [En línea]. Available: [Último acceso: 9 Septiembre 2021]. [19] N. Badasyan, D. Shideler y S. Silva, «Broadband achievement index: Moving beyond availability,» nº 35, 2011. [20] Comisión Europea, «EU’S NEXT LONG-TERM BUDGET & NextGenerationEU: KEY FACTS AND FIGURES,» 2020. [21] Comisión Europea, Horizon Europe: Strategic plan 2021-2024, Bruselas, 2021. [22] European Patent Office, «Patent Statistics. Patent Index 2019,» EPO, 2020. [23] J. Moreno y S. López, «El patrón de especialización revelado por las ventajas tecnológicas. La evolución de la industria española comparada,» UCM, 2012. [24] Comisión Europea, Horizon Europe, Bruselas, 2021.

[1] Going Digital: Shaping Policies, Improving Lives, chapter 1. 1.1. What is digital transformation?

[2] Para una definición más detallada de cada variabe ir a:

[3] Korea hace referencia a Korea del Sur

[4] DESI 2020 hace referencia a datos de 2019

[5] Datos anteriores a la crisis del COVID-19

[6] Investigación e Innovación

Tecnomatix Plant Simulation: saca partido al gemelo digital

Las plantas de fabricación son complejas por naturaleza. Los cambios en un producto o la introducción de nuevos productos en el mercado son frecuentes. Además, los pedidos, el flujo de procesos, el inventario, la logística y los recursos cambian constantemente.

El software Tecnomatix Plant Simulation ofrece soluciones a estas complejidades, pudiendo crear un gemelo digital de su fábrica o planta para simular aspectos del proceso de fabricación. Con la combinación de la simulación y el análisis estadístico, podemos optimizar la manipulación de materiales, la logística, la utilización de las máquinas y las necesidades de mano de obra.

El gemelo digital para la simulación de la planta

El gemelo digital replica el sistema del mundo real en la máquina virtual para predecir el efecto de los cambios en los sistemas existentes y analizar la calidad y el rendimiento de los nuevos sistemas. A través de un modelo virtual, puede ayudar a identificar defectos y predecir el final de la vida útil de un producto.

En otras palabras, se trata de un modelado del proceso productivo que no solo permite tener una mejor visión del producto o proceso de producción, sino que también permite plasmar con datos reales proyectos que se desean implementar antes de que ocurran. De esta manera, nos podemos asegurar de una disminución de riesgos y del incremento de la eficiencia de cada una de las operaciones.

En definitiva, las ventajas que ofrece el gemelo digital son:

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